claves para motivar a los alumnos
Potenciar la motivación intrínseca
Pese a que es un tipo de motivación que, por definición, nace del interior de la persona, lo cierto es que existen estrategias para potenciar la motivación intrínseca:
- Intentar asociar las actividades de la clase con los intereses del estudiante: deportes, música, eventos de actualidad, cultura audiovisual, etc.
- Despertar la curiosidad del estudiante apelando al factor sorpresa. Por ejemplo, señalando discrepancias existentes entre determinadas creencias de la mayoría de la gente sobre muchos temas y la realidad.
- Utilizar juegos y actividades, on line y físicas, para hacer las clases más divertidas, amables y cercanas a los alumnos.
- Introducir variedad en la organización y estructura de las clases para no aburrir a los alumnos con una excesiva monotonía.
Ceder el protagonismo a los estudiantes
Aunque de vez en cuando pueda ser necesario, e incluso estimulante, alguna clase de tipo «magistral» donde el profesor se limite a exponer sus teorías, conceptos, análisis y conclusiones, lo más recomendable es hacer a los alumnos muy partícipes de la clase. Los alumnos tienen que poder preguntar y opinar si ningún miedo, ni sentirse cohibidos. Un feedback activo, donde todos, en la medida de sus posibilidades, puedan aportar algo hará las clases mucho más amenas, interesantes y provechosas.
Un ejercicio interesante y altamente motivador es pedir a los alumnos (individualmente o por grupos) que aporten y creen un producto cultural relacionado con las materias que se están explicando. Hoy en día existen muchos proyectos interesantes y distintos a la típica redacción u opinión personal por escrito. Por ejemplo, la elaboración de un blog interactivo o un vídeo.
Evitar dar demasiada importancia a las evaluaciones
Además de evitar la ansiedad y una competencia excesiva entre compañeros, los alumnos que estudian con el único objetivo de sacar buenas notas, además de ser más fácil que pierdan la motivación en algún momento, no disfrutan del placer de aprender por el mero hecho de hacerlo e incluso por diversión.
Trasladar la propia motivación a los estudiantes
La motivación también se contagia. Por este motivo, una estrategia muy eficaz es que el profesor comunique su propio interés por la materia a los alumnos. Los chicos son los primeros en detectar la pasión de un profesor por la asignatura, pero también su desgana o falta de interés.
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